Portavoz: Rafael Funes, fundador y director ejecutivo de LOVIS
Hace unas décadas, cuando me mencionaban la palabra «nube», lo primero que me venía a la mente eran las imágenes que utilizan los dibujantes para proyectar los pensamientos de una persona en sus creaciones. Todo cambió con lo que muchos denominan la «Cuarta Revolución Industrial», esta era en la que la tecnología ha alcanzado cotas inimaginables y ha cambiado la forma en que interactuamos y nos desarrollamos como sociedad.
Hemos ampliado gradualmente nuestro vocabulario. Palabras como «nube» o «ChatGPT» forman parte de la vida cotidiana y se utilizan en casi todos los sectores. Sin embargo, hay varios sectores en los que todavía se observa una cierta brecha, a pesar de que la sociedad avanza rápidamente en su transformación digital. Se trata de la contabilidad y el sector financiero.
La contabilidad ha servido durante muchos años para guiar a una empresa y reflejar su situación financiera de un solo vistazo. Sin embargo, a pesar del crecimiento exponencial de las operaciones comerciales en términos digitales, los registros contables han permanecido anclados en un pasado lejano. Antes era una poderosa herramienta comercial, pero hoy en día se ha convertido en una carga, y la mayoría de las organizaciones aún no se han dado cuenta. ¿Cómo hemos llegado a esta situación? Y lo que es más importante, ¿cómo avanzamos hacia la «Cuarta Revolución Industrial», que ya está aquí?
Un gran aliado es la mencionada nube, una herramienta que no solo es útil para almacenar datos personales, sino que también puede ser un recurso valioso para la contabilidad y el sector financiero. Una de sus mayores ventajas es la mejora de la eficiencia y una mayor escalabilidad, además de proporcionar acceso a información actualizada en tiempo real y ser accesible desde cualquier dispositivo electrónico.
La nube también ofrece medidas de seguridad avanzadas para proteger la información contra el acceso no autorizado, elementos esenciales en el sector financiero. Esto ayuda a reducir el riesgo de pérdida de datos y aumenta la confianza en la gestión de la información de una empresa. Además, permite una mayor colaboración entre los miembros del equipo, algo crucial para el éxito del desarrollo de un proyecto. Por ejemplo, los documentos y proyectos se pueden compartir fácilmente en la nube, lo que facilita la colaboración en tiempo real y reduce el tiempo necesario para los correos electrónicos y los archivos adjuntos.
Hoy en día, las empresas del sector financiero necesitan soluciones que prioricen la ejecución de los procesos internos de principio a fin, así como la creación de registros contables fiables para mejorar su competitividad en un mundo tan cambiante.
Todas las grandes empresas cuentan con sistemas contables y financieros, pero es hora de mirar más allá e invertir en software seguro que ofrezca flexibilidad y capacidades analíticas más avanzadas para tomar mejores decisiones y tener una visión global de sus operaciones. La revolución digital ya está aquí y, aunque la Implementación nuevos sistemas puede parecer un reto para las organizaciones y sus empleados, es un elemento que, en un plazo no muy largo, resultará más eficiente y rentable para todos.
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