¿Qué pasa si el capitán no está presente? ¿Le ha sucedido alguna vez que, si las funciones de cada una de las personas que participan en una organización no están bien definidas, los objetivos se quedan a medias o no se cumplen plenamente? ¿Qué pasa si una persona clave en su organización no está disponible?
Es imprescindible que las organizaciones tengan sus procesos bien establecidos y que las personas que realizan las actividades dentro de esos procesos los lleven a cabo de manera oportuna. Sin esto, las empresas se enfrentan a diversos obstáculos que pueden reflejarse en el incumplimiento de sus corporate . Incluso pueden afectar a la economía al no cumplir con el tiempo de comercialización, tener retrasos en el cobro, baja rotación de inventario, problemas de calidad, pérdida de clientes, entre muchas otras consecuencias que pueden acarrear.
Cuando está claro quién hace qué dentro del proceso y se reconocen las facultades que cada persona tiene para llevar a cabo las actividades relacionadas, la operación fluye adecuadamente. Supongamos que todos los miembros de la organización tienen una visión clara de lo que desencadena la siguiente acción y todo lo que ello conlleva, es decir, sus implicaciones, plazos, restricciones y/o tratamientos específicos para un caso concreto. En ese caso, es probable que los procesos se lleven a cabo correctamente de principio a fin y, lo que es más importante, con la Certeza lo que se está haciendo es fiable.
Esto es así si los perfiles y roles de seguridad de cada persona implicada se integran y adaptan al buen funcionamiento de la empresa dentro del sistema utilizado por esta. Los resultados se reflejan en una colaboración más significativa y eficiente de los equipos de trabajo, lo que implica que, al trabajar juntos y bajo las «reglas del negocio», se alcanzan los objetivos.
Entonces, si esto se hace correctamente, ¿qué pasa si una persona dentro del proceso no está presente? La respuesta es simple: al tener bien establecidas las funciones de cada uno, es factible que se puedan realizar los cambios necesarios, así como otorgar atributos específicos a otra persona o cambiar a otro perfil de seguridad en el sistema, lo que ayuda a realizar las acciones pendientes, todo ello con un monitoreo eficiente.
Así que, si quieres que esto suceda, Carpe Diem y aprovecha el día, ¡hagamos que las cosas sucedan!
Mariana Zapico
