Patata, patata.

Aunque muchos parecen iguales, con solo hacer unas cuantas preguntas queda claro que hay grandes diferencias entre ellos. Sí, estamos hablando del software empresarial.

Hace mucho tiempo, cuando una empresa necesitaba aplicaciones (contabilidad, inventarios, planificación de la producción, pagos...), lo que hacía era que su personal las desarrollara o las comprara, con el reto de hacer que se comunicaran entre sí o convivieran con sistemas desconectados.

Con el tiempo surgieron los ERP y la idea resultaba muy atractiva: un único sistema que, a través de diferentes módulos, podía hacer de todo, y cada empresa adquiría solo los que necesitaba. Fue un boom para las empresas que los vendían, porque el mercado los estaba esperando.

El aumento de la complejidad empresarial y las necesidades cambiantes de las empresas a lo largo del tiempo se volvieron insuficientes. Las empresas no podían detener parcialmente sus operaciones debido a los procesos de cierre contable (en muchos casos, los ERP necesitan días para procesar y aclimatar internamente la información). Tampoco querían tener que pasar muchos meses o incluso años para poder contar con el sistema que habían adquirido, no sentían que su información estuviera segura, no tenían claro los costes que implicaba tener ese sistema, no estaban dispuestos a solicitar cambios o mejoras que sabían que serían muy costosos o llevarían mucho tiempo. Había llegado el momento en que los clientes querían más y mejor, pero eso no estaba sucediendo.

Era hora de evolucionar hacia la siguiente generación, el EOS: Sistema de Operación Empresarial, que es simplemente la idea que surge después de que, en lugar de pensar en la tecnología como principio rector, nos centramos en la operación: observar las tareas diarias de los usuarios, identificar cómo las tecnologías ayudan a mejorar su trabajo y diseñar nuevos flujos que maximicen el uso de estas tecnologías. Las organizaciones operan cada minuto de cada día; por lo tanto, la tecnología debe ayudar a que las operaciones fluyan.

Por lo tanto, aunque a primera vista puedan parecer iguales, LOVIS EOS considerarse diferente de cualquier ERP por las siguientes razones:

– Proporciona Certeza Implementación y los costes asociados.

– El EOS que cada empresa es única y propone una forma de operar flexible y sólida que se adapta a la lógica empresarial y al entorno económico de cada organización.

– No es necesario detener el funcionamiento de la empresa por procesos de cierres contables, disponiendo de información contable en cualquier día del mes.

– No es necesario «llevar la contabilidad», ya que es el resultado automático de los movimientos naturales del negocio. 

– Cuando se necesitan mejoras o cambios en la plataforma, estos no suponen ningún coste para la empresa, ya que LOVIS a cabo y ponerlos a disposición de todos.

– El cargo por el servicio es por sesiones simultáneas y no por usuarios designados, que pueden ser un número infinito.

– El sistema incluye docenas de informes listos para usar, es fácil crear otros nuevos y también se conecta con otras herramientas de inteligencia empresarial que el usuario pueda tener.

– Estas y muchas otras son razones suficientes para considerar LOVIS EOS la alternativa para pasar al siguiente nivel, incluyendo la digitalización y la simplificación.

Como podemos ver, no todos somos iguales. LOVIS EOS a los clientes y creó una plataforma que se ajustaba a sus necesidades.

Concierte una cita, sin compromiso, con uno de nuestros asesores y estaremos encantados de darle más información.

Carlos Calvo
Director Comercial
LOVIS

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