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La tecnología, un elemento clave en la productividad de las empresas.

Portavoz: Rafael Funes, fundador y director ejecutivo de LOVIS

Sin duda, la llegada de la tecnología a la rutina laboral ha cambiado por completo todos los procedimientos establecidos. En menos de 20 años, las empresas han pasado de tener estanterías llenas de carpetas y archivos a tener toda esta información ubicada en un servidor en la nube, a solo un clic de distancia. Una táctica arriesgada que trae consigo nuevas amenazas y retos para los empleados, que a diario tienen que navegar por una laberíntica red de rutas para localizar el archivo correspondiente.

Este método de trabajo de las empresas no suele destacar por su eficiencia, ya que conlleva horas de búsqueda, creación de nuevos documentos o la necesidad de consultar varias hojas de cálculo entre las que los empleados se pierden, lo que afecta a la productividad y, en consecuencia, al rendimiento y la rentabilidad de la empresa.

Según el II Barómetro de Productividad y Eficiencia realizado por Adecco Outsourcing, el nivel medio de productividad y eficiencia de las empresas españolas en 2023 es de 54,4 puntos sobre 100, 4,38 puntos menos que en 2022, siendo las Administraciones Públicas (46,44 puntos) el sector con la puntuación más baja. Un análisis que cuantifica la necesidad de buscar métodos más eficientes y competentes, capaces de responder a los objetivos empresariales mediante procesos intuitivos y sencillos.

Al igual que las herramientas tecnológicas, las empresas deben avanzar hacia la utilidad y la simplificación, iniciando un nuevo camino hacia una nueva etapa empresarial marcada por la usabilidad y la personalización, enterrando los procedimientos basados en la (Excel)encia. Una evolución que reestructura los modelos de negocio para dar una respuesta óptima a los requisitos de la Industria 4.0; un ecosistema de producción avanzada, automatizada e interconectada que representa la hibridación entre el mundo físico y el digital.

Sin duda, la revolución tecnológica ha supuesto un reacondicionamiento para todas las empresas, independientemente de su actividad comercial. Un claro ejemplo es la automatización de los almacenes tras el auge del comercio electrónico. Ahora las empresas tienen la posibilidad de agilizar los pedidos y reducir el margen de error mediante el uso de nuevas tecnologías, como sistemas de recogida automatizados, robots y vehículos autónomos para optimizar las operaciones de almacenamiento y distribución. Con solo pulsar un botón y en pocos minutos, una empresa minorista, por ejemplo, puede gestionar un pedido a través de su sitio web con mayor precisión y eficiencia, lo que en última instancia se traduce en un mejor servicio al cliente.

Un avance que, junto con otras herramientas como el Internet de las cosas (IoT), que proporciona utilidades como información en tiempo real sobre el estado de las cuentas financieras, o nuevos programas informáticos como EOS, un Cero Código que integra los procesos empresariales de principio a fin sin modelos ni conexiones, con perfiles de seguridad y funciones que permiten un flujo de trabajo colaborativo, ofrece un nuevo paradigma para las operaciones empresariales.

El factor tecnológico influye directamente en el crecimiento económico. De hecho, los avances tecnológicos, la adaptación de los conocimientos de los trabajadores a las nuevas herramientas y su inclusión en la toma de decisiones y la gestión de recursos para mejorar la rentabilidad de la empresa conducen a un aumento de la productividad y, por lo tanto, al crecimiento económico.

Nos encontramos inmersos en una nueva revolución industrial en la que es imprescindible adoptar nuevos modelos de negocio. Una reestructuración que implica la necesidad de invertir en la formación del personal para mejorar la productividad laboral, así como en todos y cada uno de los procesos que intervienen en la actividad empresarial. Alejarse de las estructuras (excelentes) y las rutas laberínticas para adoptar un nuevo modelo de negocio, intuitivo y sencillo, que satisfaga las necesidades de las empresas en esta cuarta revolución industrial.

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